Salvador Elizondo (1932-2006)
Pasando por un quiosco de periódicos me enteré del fallecimiento de Salvador Elizondo, novelista y ensayista semi-de-culto.
Llegué a Elizondo por una razón curiosa, mi mamá escribió su tesis de maestría sobre El Hipogeo Secreto y este hecho me haría querer conocerlo casi veinte años después. En carrera leí Farabeuf (quizás su libro más sonado) bajo circunstancias extrañas, en una comunidad rural de Nuevo León en medio de la nada. El libro me impactó mucho, fue el equivalente a ver un cuadro cubista por primera vez después de pasar años consumiendo exclusivamente arte figurativo del siglo XIX.
Después ya en el DF tuve la oportunidad de verlo en un homenaje que le hicieron en Bellas Artes José Emilio Pacheco, Adolfo Castañón y Eduardo Elizalde. Era un hombre pequeñito y se veía algo enfermo, totalmente opuesto a lo que uno se hubiera imaginado del escritor de un libro tan loco como Farabeuf.
Elizondo se atrevió a escribir novelas auténticamente modernistas y universales cuando el resto de los autores latinoamericanos andaban en su fase faulkneriana-costumbrista de los años cincuenta y sesenta. Aunque su literatura no es sencilla, esta se agradece por ser capaz de mostrarnos el mundo con una sensibilidad extraterrestre e iconoclasta. Una visión que pocos se atreven a plasmar en papel.
Alfaguara edita su obra narrativa completa en un tomo, el FCE en tomos separados mucho más económicos.
Murió Salvador Elizondo # La Jornada
Falleció el escritor Salvador Elizondo # El Universal
Luto en las letras mexicanas # Milenio
















